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El divorcio ante los ojos de un niño

¿Por qué papá ya no vive en la casa?
¿Por qué se llevo sus cosas a otra casa?
¿Por qué ya no podemos vivir todos juntos?
Estas eran las preguntas de un pequeñín de seis años. Su mundo se estaba cayendo. ¿Qué es lo que pasa? ¿Será que papá no me va a volver a ver? Y si no me ve, ¡me a va dejar de querer!, ¡se va a olvidar de mí, de cómo soy!. – Mamá: por favor, vamos a buscarlo para que lleve las cosas otra vez a la casa.
En una familia, la separación de la pareja es vivida por cada miembro de manera diferente y personal. Si para el adulto (mamá-papá) implica elaborar que se ha roto un vínculo, una relación, un proyecto de vida; para los hijos/as el divorcio implica pasar un proceso de pérdida.
La separación y el divorcio conllevan muchos cambios. Se modifican por ejemplo las rutinas, la distribución del espacio físico, los tiempos de compartir, porque se deben establecer horarios de visitas con lo pequeños y muchos otros más. Pero hay también a raíz de todos los cambios, hay un maremoto emocional al que son sometidos los hijos/as
Con una separación o un divorcio, se modifica el concepto social de familia. Esta familia que nos dibujan en los libros, que salen en las películas, que enseñan en las escuelas: Papá, mamá e hijos.
Pero ante la separación, qué sucede; ¿dejamos de ser familia? , ¿me quedé sin familia?. Definitivamente la respuesta es NO; sin embargo, debo elaborar que mi familia ha cambiado y que ahora somos una familia diferente. Menciono esto así porque, aunque usted no lo crea, los niños/as lo ven así. Para ellos la desintegración de la familia los coloca de alguna manera en la posición de huérfanos.
Las parejas optan por separarse o por divorciarse por razones complejas, algunas de las cuales tienen poca o ninguna relación con la incompatibilidad marital. A diferencia de la decisión de casarse, la decisión de separarse raramente ocurre por mutuo consentimiento de la pareja. En general, uno de los miembros es quien quiere alejarse del matrimonio más que el otro.
Esta comprobado que estas decisiones suelen presentarse en todo tipo de familias, sin hacer excepción por raza, religión, estados financieros, condición social.
A la separación física, le precede una separación emocional. Algo cambió en la familia, en la relación. De alguna manera se ve venir, y si no lo vi venir, fue porque probablemente el dolor de pensarlo fue tanto que me negué a ver las señales.
Es importante ver el divorcio como un proceso y no como un acontecimiento, con su propia trayectoria de desarrollo. Suele representar una transición entre varias fases, que comienza con la insatisfacción conyugal y que puede terminar o no con un nuevo matrimonio.
Ahora bien, la relación con los hijos/as también va a ser alterada de mucha o poca manera, dependiendo siempre del rumbo que le de la pareja. Es por esto que en ocasiones los que más tienen que asumir consecuencias son los hijos y las hijas.
Veamos algunas de las situaciones que se pueden presentar ante una separación y un divorcio.
1. La relación padres-madres/ hijos-hijas y el divorcio:
Un complejo balance de fuerzas psicológicas gobiernan la relación entre padres-madres / hijas-hijos en los matrimonios fracasados. De hecho, es evidente que aún y cuando, la relación de pareja, se mantenga en una ”atmósfera libre de conflictos” cuando la separación de la pareja se acerca, se generan tensiones que afectan de alguna manera a los hijos.
La relación padre/madre –hijo/hija es vulnerable a las tensiones maritales; paradójicamente también pudiera suceder que con la separación de la pareja, las relaciones con los hijos/as cambien favorablemente. He escuchado chicos decir que desde que sus papás se separaron pasan más tiempo con ellos (por separado), pasean más, discuten menos, conversan más.
2. Cambios en el cuidado infantil:
Se reestructuran los roles de cuido. Ahora mamá debe de pronto asumir uno días y papá otros. En algunos casos, uno asume las citas médicas, el otro los gastos de estudio. Los pequeños/as de pronto recienten la ausencia del que se fue, principalmente cuando surgen los imprevistos y se debe recurrir a alguién ajeno a la familia por ayuda. La queja de muchas madres es que la distribución de tiempos no es justa: mientras con ellas ven deberes, tareas, exámenes; los fines de semana con papá van al cine, a fiestas, a romper hábitos alimenticios. Se puede entonces entrar en un conflicto por lo que cada uno considera necesario dar a los hijos mientras están con ellos.
3. Temor al abandono:
Los niños/as y adolescentes son vulnerables al sentimiento de perdida de la seguridad, el apoyo y la protección. Se enfrentan a un mundo menos confiable. Los más pequeños se suelen preocupar por quién los va a cuidar y quién los va a alimentar. Su temor, también tiene que ver con la relación que se establecerá con papá y mamá despues de la separación. Pueden pensar que si la unión marital pudo disolverse, su relación podría también terminarse. Muchos pueden experimentar sentimientos de abandono y miedo a quedar solos.
4. Efectos del divorcio en los niños/as de corta edad :
Glyk (2003) plasma en su libro de terapia familiar y conyugal que son varios los motivos que llevan a suponer que los conflictos matrimoniales van a impactar más negativamente a los preescolares, pues durante la infancia temprana es más probable que los niños se culpen a sí mismos de las disputas de sus padres o que piensen mágicamente que pueden intervenir eficazmente en las mismas. También requieren de una supervisión más estrecha y tienen una menor autonomía, de manera que su capacidad para marcharse cuando se produce una situación tensa entre la pareja también es menor. Finalmente, en los pequeños es más probable que manifiesten conductas disruptivas de forma manifiesta y repetitiva (gritos, rabietas, desobedecen las ordenes relativas a las rutinas del hogar, a las comidas o al momento de irse a la cama) y a su vez estas conductas pueden aumentar el riesgo de conflictos entre los padres por la socialización del niño y deteriorar el nivel de satisfacción matrimonial.
Los niños a tempranas edades confían en la estabilidad del matrimonio y en la familia. Cuando hay secretos que dificultan la estrecha relación entre sus miembros, la familia se desorienta, pierde el rumbo.Entonces, los hijos que han vivido en medio de ocultamientos y mentiras, dejan de confiar en lo que se les dice, y por consiguiente, se vuelven inseguros y dependientes. Cuando al fin la estructura familiar se derrumba, quiza no haya ninguna relación sincera a la que recurrir y los hijos se sientan lanzados a la deriva.

Hasta entonces!
Licdas.
Tatiana Carrillo Gamboa
Paula Musmanni Lizano.
Psicólogas – Psicopedagogas.
Fuente: www.renuevodeplenitud.com

Primero tu pareja

Acá les dejo un relato para la reflexión, necesario si deseamos constituir a una familia en la que hagamos énfasis en la importancia que tiene solidificar primero la relación de pareja.

Un día acudí a una clase con mi novia, no recuerdo mucho del tema de la clase, pero lo que sí recuerdo con mucha frecuencia es la dinámica que se realizó.

Nos sentamos todos en círculo, y nos pidieron a Norma y a mí que nos sentáramos juntos.

La instructora dijo 'Supongamos que Juan Pablo y Norma se acaban de casar.

Ellos han construido su hogar, establecido sus normas, Son felices.

Con el tiempo viene el primer hijo.

Llamaron a uno de Los jóvenes y Le pidieron que se sentara entre nosotros.

Norma y Juan Pablo Le Dan la bienvenida a su hogar.

Viene entonces el segundo hijo.

Pidieron a otro de Los jóvenes que se sentara al lado de su 'hermano', entre nosotros.

La familia va creciendo, Norma y Juan son muy Buenos Padres y literalmente

dedican su vida a ellos.

En la dinámica tuvimos tres o cuatro hijos más. En cada ocasión pidieron a alguno de los jóvenes o jovencitas que se sentaran en medio de nosotros.

El tiempo pasa, continuó la instructora, y llega el día en que Los hijos hacen su propia vida.

Primero, Julio se casa y forma su propio hogar. Nuestro 'primer hijo', se levantó y ocupó su nuevo lugar, y así sucesivamente.

Cuando todos terminaron de irse, la instructora hizo una pausa y dijo: Ahora miren la distancia que existe entre ellos. Efectivamente, había entre nosotros una distancia de 6 ó 7 sillas vacías. ¿Qué pudo haber causado ese hueco enorme? Juan Pablo y Norma han cometido un gran error, han permitido que sus hijos se interpongan entre ellos; y ahora que están de nuevo solos, si acaso, tendrán que empezar a conocerse.'

La instructora nos explicó el error de darlo todo por nuestros hijos...

Explicó que la base del fundamento del hogar no son Los hijos, sino la pareja y que ésta debe permanecer unida contra viento y marea.

De hecho, el Mejor regalo que se puede Dar a Los hijos es saber que sus padres se aman y que permanecen unidos y así ellos aprenderán a amar en función de cómo se Aman sus padres.

Si los padres no salen juntos, no se siguen cortejando, no se hablan con 'tiernos acentos' y no se comunican entre ellos de manera frecuente y especial, es escasa la probabilidad de tener hijos espiritual y emocionalmente estables y, cuando ellos partan de casa, nos encontraremos Incomunicados.

No es egoísmo, por el contrario, es un seguro de vida para ellos y para nosotros mismos. Primero la pareja. Son los hijos los que deberán acomodarse.

La vida familiar no tendrá que girar en torno a ellos, sino en torno de los padres.

Tengamos el valor de decir: 'Primero mi pareja', o irnos preparando, muy posiblemente, para pasar una vejez solitaria, por no haber aprovechado la oportunidad que tuvimos para construir una vida en pareja.

Sigue estas sencillas reglas y tendrás éxito...


1.- Soltero o soltera: primero tus padres.

2.- Casado o casada: primero tu pareja, en segundo lugar: tus padres.

3.- Casado o casada con hijos: primero tu pareja, en segundo lugar: tus hijos, en tercer lugar: tus padres.

Si cambias el orden en cualquiera de los puntos... Probablemente tendrás una vejez solitaria.

Autor desconocido 

La homosexualidad y el cristianismo (3)

La homosexualidad en edad adulta.

Una causa es la soledad y tristeza. Estudios recientes marcan la soledad como la epidemia de nuestro siglo. Parece mentira que en un ambiente tan tecnológico y tan sofisticado en las comunicaciones, las personas se sientan tan solas y aisladas. Tienen formas de comunicarse, pero dichas comunicaciones siempre son superficiales y los vínculos íntimos y verdaderamente trascendentes se siguen reservando para las relaciones cara a cara.

Esto aunado con una cultura exaltadora del individualismo, hace que tengamos una estima muy alta y especial por las coincidencias y que veamos las diferencias como una agresión y algo equivocado. Es entonces cuando la opción de una relación homosexual cobra fuerza y sentido para la vida.

Dificultad para relacionarse. Unos dicen que es con el mismo sexo y por consecuencia no hay aceptación, afirmación e identificación con el propio rol. Es cierto. Sin embargo, otros dicen que la dificultad es de relacionarse con el sexo opuesto y por dicha razón buscan una relación con su mismo sexo, lo que no les causa tanta angustia.

En mi opinión, es hacia las relaciones íntimas en general, no necesariamente de relaciones sexuales, sino de abrir el corazón en la relación a otra persona. La gran mayoría de las que he ayudado al respecto, me hablan de necesidades profundas de amor, no de sexo. Pero reciben y dan sexo a cambio de algunas gotas del amor incondicional que buscan. Es triste y cierto.

Desconfianza y miedo a una relación heterosexual. Una experiencia traumática en una relación heterosexual, puede generar una opción homosexual en las personas. Es una situación que suele darse con cierta frecuencia, pero difícilmente se presenta sola. Como dije al principio, lo normal es que aparezcan varias condiciones juntas.

Ruptura de una relación con la familia. Puede ser por diversas causas en la edad de la formación como adulto, es decir, cuando se cursa una carrera profesional es cuando la persona comienza a formar sus conceptos sobre la familia y la pareja. Alguien alejado de los principios paternos puede ser más fácil que crea en concepciones “abiertas” sobre el amor, la fidelidad y la sexualidad, homosexualidad o bisexualidad.

Causas nuevas o especiales Pornografía. El consumo de pornografía es cada vez mayor. Esto genera un pecado con características de adicción y como tal, cada vez se requieren mayores dosis. De la adicción sexual se llega a la pornografía homosexual y de allí a la “pornografía en vivo”. De verla en vivo a practicarla es solo un paso, el mismo paso que hay entre el “table dance” y la prostitución.

Alivio psicológico. Para muchos hombres el sexo es un relajante muscular y psicológico. Para muchas mujeres es un trabajo más y un pesar. Cuando esta pareja se encuentra, y generalmente se junta, este hombre buscará relaciones sexuales que no le generen compromiso, solo una descarga sexual. Los homosexuales parecen una excelente opción desde esta perspectiva. Generalmente se combina con una incapacidad de resolver problemas matrimoniales y por ello la búsqueda de una relación aparentemente fácil y sin conflictos. Por el lado de la mujer, sucede algo similar. Una relación lésbica no incluye el sexo penetración en la mayoría de los casos.

Aburrimiento heterosexual. Quizá después de haber consumido mucho sexo heterosexual buscan algo nuevo, como mero experimento. La Biblia lo llama “inmundicia. . . pasiones vergonzosas. . . extravío” (Romanos 1: 24, 26, 27).

Moda. Aunque nos parezca por demás extraño, ilógico, durante 2003 que estuvimos trabajando para la radio dos veces por semana, entrevistamos a varias personas que se creían homosexuales y vivían como tales. Un malestar existente entre ellos era que muchos que “no eran” homosexuales se hacían pasar pero por mera moda, algo que resultaba para ellos como chocante, ilegítimo, molesto, pues no eran auténticos.

• Narcisismo. Es un trastorno que se caracteriza en general por un amor exagerado y único hacia sí mismo. Recuerdo una persona que me consultó y que encontraba en todos tantos defectos que era difícil para él creer que pudieran ser creaciones de Dios. Ante tales sentimientos hacia sí mismo, es muy fácil entender sus preferencias homosexuales. Sólo se puede enamorar de alguien tan bueno, guapo y capaz como él.

Causas sociales y culturales Ya mencionamos anteriormente el asunto importante de los estereotipos sociales y su fuerte impacto en las personas que no cubren dicho estereotipo. Es muy importante entender que Dios no tiene un solo molde para hacer personas, aunque nosotros nos empeñemos en hacer cajitas para poner todo y a todos. En este punto es de señalar que Guadalajara, Jalisco (mi tierra), tiene fama de mucha homosexualidad. De hecho está considerada la capital homosexual de México, con clubes homosexuales, asociaciones, una marcha del orgullo homosexual y en Puerto Vallarte playas homosexuales.

Curiosamente, también tenemos fama de machos. Se acuerdan de aquello de “los machos de Jalisco”. El no cubrir un estereotipo hace que se renuncie a una identidad. Muchas veces la misma familia participa del etiquetamiento de sus miembros al no cubrir el estereotipo, causando también un fuerte rechazo familiar.

Área física Aunque se ha intentado desde los años setentas demostrar que el homosexual nace, no lo han logrado. Hasta ahora la posición más aventurada nos dice que a lo mucho sólo aportaría una predisposición y en su mayoría no a la homosexualidad, sino al etiquetamiento social y familiar como ya lo he anotado anteriormente. Este es el caso de personas con temperamento tranquilo, artístico, poco atlético, etc.

Una perspectiva final En lo espiritual puede existir una posesión en algunos casos. En la mayoría persiste una lucha en la mente. Algunas ideas representan una base segura para operar la opresión constantemente sobre la persona. Esto es importante entenderlo. No es mi mente, es una tentación externa a mí. Primero nos tienta cuando la persona le “compra” la tentación, cuando la toma como propia. Entonces te condenará. Y caíste en su juego.

Solo lo psicológico, estamos ante necesidades buenas, saludables, agradables a Dios, como el amor, la afirmación, la aceptación, etcétera. Cuando de alguna forma no son o fueron cubiertas correctamente, tales necesidades son erotizadas, sexualizadas y pervertidas. La necesidad es correcta, el satisfactor no.

En Mateo 4 cuando Jesús tuvo hambre después de su largo ayuno, Satanás le ofreció que convirtiera piedras en pan. Ahora la tentación es igual, de ofrecer un satisfactor equivocado a una necesidad correcta. Por ello las personas que practican la homosexualidad difícilmente se sienten felices o plenas, porque el satisfactor ni es el adecuado ni cubre completamente sus necesidades.

Otro golpe común de Satanás es sobre la identidad. “Si eres. . . hijo de Dios”, dijo a Jesús. El atacará lo que somos. Como no puede crear, sólo le queda pervertir la creación. Dios nos guía en el espíritu, Satanás nos habla a la mente. El cuerpo se encontrará acostumbrado a un tipo de satisfactor en el caso de personas que han vivido como homosexuales.

Nosotros acostumbramos al cuerpo a levantarse a una hora, a cenar dulce o salado, a ir al baño a ciertas horas y ciertas cantidad de veces, a un tipo de ritmo físico. Cuando nosotros alteramos por cualquier razón esta “programación” de nuestro cuerpo, pareciera que este “nos pide” las cosas. Este efecto es una base equivocada sobre la que algunos homosexuales justifican que “son”, puesto que su cuerpo, su “naturaleza”, les pide tal experiencia. Esto es completamente falso.

Es sólo una costumbre que ellos mismos construyeron en su cuerpo. Este mismo argumento es suficiente para darle a la persona el control de sus necesidades y hacer una nueva programación sobre su cuerpo. Por último, quiero enfatizar lo que dije al principio: La homosexualidad como tal no existe.

Sólo existen personas engañadas que creen ser homosexuales y otros más que quieren serlo. Es interesante que en encuestas que hemos realizado en Guadalajara, los que quieren ser homosexuales jamás han oído de que la preferencia homosexual se puede cambiar y que esto está completamente comprobado. Entonces queda en tela de duda si en verdad “quieren ser” o sienten que no les queda más remedio.

Muchas personas nunca han escuchado que es posible el cambio. Cuando lo saben, lo quieren tomar. Esto es cumplir el llamado de anunciar buenas nuevas y sanar a los quebrantados de corazón, pregonar libertad a los cautivos, dar vista a los ciegos, dejar libres a los oprimidos, pregonar el año agradable del Señor.

Son muchos los que están pasando de la homosexualidad a una vida de libertad en Cristo Jesús.

Everardo Martínez Macías

www.venser.org

La homosexualidad y el cristianismo (2)

Causas Comunes del Homosexualismo:

Cuando hablo de causas comunes, me refiero a que existen muchas posibilidades de causas por la homosexualidad. Sólo intento esbozar algunas de las que he visto en mi práctica clínica o que otros colegas han encontrado. Quiero aclarar que difícilmente existe un camino único y un solo elemento; generalmente encontramos una conjunción de factores dentro de cada caso.

Según la Biblia todo ser humano tiene tres partes y esto se ha verificado en nuestra práctica con las personas. Somos espíritu, alma (mente) y cuerpo. Dice la Biblia en 1 Tesalonicenses 5:23: “Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo”.

Explicaré cada parte:

 Área espiritual:
Como causa, en el área espiritual las personas son víctimas de opresión del enemigo, y si no tienen el recubrimiento de la sangre de Cristo, pueden ser poseídas por espíritus de homosexualidad. En tal caso lo que se debe hacer obviamente es un exorcismo. Ya liberada la persona, debe hacer un compromiso de por vida en seguir a Jesucristo. De lo contrario volverá a ser poseída. Por último, la persona debe limpiar su mente y reestructurar todo su sistema de valores: no sólo aprender buenos conocimientos, ideas y sistemas de ideas, sino también desechar lo malo. Este es un proceso necesario y largo. De no hacerlo, estas ideas fortalecerán y en algunos justificarán las presiones espirituales de las que anteriormente era víctima.

 Área psicológica:
Existe un acuerdo general sobre la importancia determinante del factor psicológico en la homosexualidad. Los mismos investigadores en las áreas biológicas que defienden la homosexualidad y que han hecho investigaciones para buscar elementos de tipo genético, dicen que no intentan negar ni restarle importancia a los elementos psicológicos. Sólo agregan los biológicos. Comenzaré con los puntos más básicos o comunes y terminaré la explicación con los elementos más novedosos o extraños de los que he encontrado:

1- La familia. Por ser el núcleo básico y la educadora principal, es en mi experiencia la base de ochenta por ciento de las causas de confusión sexual en las personas por diferentes razones, por ejemplo:

* Roles Enfermos de los Padres. Es ya muy común ver una familia donde los roles de los padres no se encuentran definidos. Es decir, las responsabilidades de ambos están borrosas por la cultura de “la pareja” y el matrimonio. El niño llega a tener una confusión básica sobre lo que es y lo que se espera de él.

* Un Matriarcado. El niño varón que vive en tal situación, aprende que la mujer es más poderosa, fuerte, inteligente, etcétera, y que por ende al hombre no se le antoja ser niño, sino niña. La niña entiende que no haya hombre que la pueda mandar y que los hombres son sólo para ayudar, completamente contrario a la Palabra de Dios.

* Madre Dominante. Puede existir una indefinición en los roles o estar bien definidos: mamá es quién manda en “lo pequeño”. Posteriormente papá por cómodo convierte todo en pequeño. Las madres cuando son las que coordinan completamente la educación en una familia, tienden a hacer “como niñas” a sus niños. Las reglas son para niñas y a los varones sólo les quedan dos opciones: la rebeldía por las reglas casi incumplibles por ellos, o bien la adaptación a un rol que no les corresponde. En este escenario se puede dar la otra cara de la moneda; no es en este caso la fuerza, sino el amor lo que impone un rol diferente al niño.

* Madre Sobreprotectora. Esta madre privará de muchas experiencias a sus hijos con tal de que no corran riesgos, pero con ello también les creará mucha inseguridad y falta de identificación con su rol social. Es un caso igual al anterior pero con motivaciones diferentes por parte de la madre. Una madre así, suele por ejemplo asustar a sus hijos varones con el embarazo. Habla de tal cosa como tragedia nacional, animando sin darse cuenta a una relación donde no puede existir embarazo. También les asusta con el matrimonio diciendo que es algo demasiado grande en el sentido de la responsabilidad. Estas dos enseñanzas apuntan directamente hacia una relación homosexual que resultará muy conveniente: sin embarazos y sin responsabilidades tan grandes.

* Padre Pasivo o Ausente. Es un factor ligado a los anteriores. Se les priva a los hijos de la experiencia de un matrimonio funcional y los hombres se acostumbran a ser mandados por una mujer y las mujeres a mandar a los esposos. No pueden tener una perspectiva al menos equilibrada, puesto que no la han visto, menos una perspectiva bíblica y sana. Por otra parte, la ausencia puede ser física o psicológica. En otros casos es ambas cosas; cuando el padre está presente, sólo está en sus asuntos, o en el mejor de los casos atiende a la esposa pero no da un tiempo especial para cada uno de los hijos. En tales casos es muy importante que no falte la figura de autoridad paterna que dé un ejemplo a los niños; en ocasiones puede ser un tío, un abuelo, un maestro, un pastor o un hermano mayor. Muchas veces no se tiene ninguna de estas figuras sanamente.

* Progenitor Indeseable. El padre existe y convive con la familia pero es tan nefasta su convivencia que los hijos no sólo preferirían su muerte sino que jamás querrían ser como él. Esto aplica también a su género. Los niños no quieren ser hombres y las mujeres jamás buscarían un hombre como compañero.

* Mamá que Busca Sustituto en el Hijo. Cuando la madre se vuelve víctima de papá, es muy común que busque refugio en uno de los hijos. Así el niño o joven se vuelve el confidente de ella, recibiendo el testimonio de la maldad real o imaginaria del padre y causando el mismo efecto, ya que los niños no querrán ser hombres y las mujeres no pensarán en un varón como compañero.

Everardo Martínez Macías
www.venser.org

La homosexualidad y el cristianismo (1)

Muchas personas viven atormentadas con la idea, con la simple posibilidad, de sentir atracción por el mismo sexo, o ya son esclavas de una forma de vida homosexual.

Nuestra misión es brindarles un brazo de ayuda para salir de la confusión que puedan estar pasando. Es necesaria una aclaración: Existen personas que no quieren salir de la homosexualidad. Ante ellos nuestra misión es amarlos como Cristo los ama y como los amó: hasta la muerte.

No somos homofóbicos. Estamos a favor de ayudar a quienes no son felices con un estilo de vida homosexual. Es muy diferente. Es irremediable el llamado a alcanzar a estas personas que sufren junto con sus familiares el no poder salir de la homosexualidad. Y quienes además, desconocen que esto es posible. Es un área igual a otras en que hemos tenido victoria en Cristo en otro tipo de cadenas y las personas dentro de nuestras Iglesias pueden levantarse y testificar cómo han sido arrebatados por Cristo del alcohol, la droga, la infidelidad, la fornicación, el robo, la mentira y tantos pecados más.

Dentro de un tiempo nuestras Iglesias serán el refugio de personas que han salido de la homosexualidad. Por ahora estas personas rescatadas no son muchas entre nosotros, pero lo serán. Y necesitamos capacitarnos para enfrentar estos nuevos retos que nos demanda nuestro servicio a Dios. El presente trabajo aborda de forma rápida algunos puntos muy importantes de este ministerio, pero quedan de lado otros igualmente importantes como: la teología homosexual, las argumentaciones médicas falsas respecto de que el homosexual nace, la homosexualidad como movimiento político y social muy bien orquestado, los cambios de rumbo y de conceptualizaciones dentro de la homosexualidad, cómo “vacunarnos” contra la homosexualidad, el manejo de la homosexualidad en las Iglesias, entre otros.

La Homosexualidad como Movimiento:

Actualmente existen Iglesias cristianas evangélicas que apoyan la homosexualidad. Tienen incluso programas de evangelismo y trabajan para propagar sus congregaciones. La Iglesia anglicana hace poco se vio envuelta en un escándalo por la elección de un obispo homosexual. Tal movimiento jugó un papel muy importante en las pasadas elecciones presidenciales en los Estados Unidos de América. En México, ya se ven iniciativas para modificar la ley y proponer tres sexos. Menciono todo esto sólo para hacer un preámbulo. En contraparte, me alegra ver que nuestro silencio al respecto ha terminado. Estamos asistiendo al movimiento evangélico más importante para el rescate de las personas atrapadas en la homosexualidad. El hecho de que usted esté leyendo esto ahora, es una muestra. Bienvenido al grupo.

La Iglesia y La Homosexualidad:

La relación de la Iglesia con la homosexualidad, es la relación de la Iglesia con el pecado. Sólo que en el caso de los pecados “visibles”, parece que les damos un peso mucho más alto que el que Cristo les da. Siguen siendo pecados y no podemos perder esta perspectiva. Nuestro liderazgo evangélico poco entrenado y más fariseo que cristiano, ha expulsado a los homosexuales de nuestras Iglesias. En muchos casos las personas que sufren tentaciones de este tipo no sienten la confianza de acercarse con nadie porque ni siquiera se menciona en las predicaciones como pecado. Es decir, no existe ni como pecado dentro de mi Iglesia. Si alguien fornica o roba o se emborracha, bueno, de eso sí se habla, pero de homosexualidad, jamás.

Dicha situación ha provocado que se cree un ambiente de negación del pecado homosexual. Y sabemos todos que ante la negación, el crecimiento de la maldad es mucho más acelerado. Dice Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará; mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. El que como Iglesia dejemos de confesar algunos pecados, ha provocado su fortalecimiento y propagación aún adentro. En mi perspectiva, esto se ha originado por dos elementos:

Primero, la ignorancia de la congregación acerca de lo que es la homosexualidad y lo que se debe hacer. Muchas personas dentro de las Iglesias creen que la homosexualidad es de nacimiento, cuando no existe ningún experimento científico serio que lo compruebe. Los ven con desprecio.

Segundo, como consecuencia de ese desprecio, la congregación no los saluda y muchas veces el mismo pastor no sabe cómo acercarse y mostrar el amor de Cristo. No se trata de lo que denuncia la Biblia en Isaías 5:20: “¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo!” Ni es cosa de solapar el pecado, sino de mostrar el amor de Cristo. Por último, aún y cuando la persona ya se haya entregado a Cristo, la resolución de los dos puntos anteriores serán pilares básicos para que se quede y se integre a la Iglesia. Muchos son alcanzados en campañas, pero pocos se quedan en las congregaciones por los motivos mencionados. Espero que la presente información y elaboración de mi experiencia les sea de utilidad a todos los restauradores del cuerpo de Cristo y también una herramienta de alcance para las personas atrapadas en este engaño de la homosexualidad.

Introducción a la homosexualidad:

Es importante conocer cierta terminología para manejar adecuadamente a cada caso y no juzgar a la ligera las situaciones y a las personas.

 Homosexualidad: La atracción emocional y/o sexual por personas de su mismo sexo.
 Travesti: Quien se viste como el sexo opuesto.
 Transgénero: Quien siente que es del sexo opuesto pero en el cuerpo equivocado.
 Transexual: Quien se cambia de sexo.
 Afeminado o amanerado: Quien se comporta como el sexo opuesto. No significa que se sienta atraído. Es decir, no se cree homosexual.

 Metrosexual: Según Mark Simpson, (Salon.com, 22 jul 2002): “El tipo metrosexual es un joven con dinero para gastar, que vive en las metrópolis donde están las mejores tiendas, clubes, gimnasios y peluquerías. Puede ser oficialmente homo, hetero o bisexual, pero esto no tendría tanta importancia porque se toma a sí mismo como su propio objeto de amor y placer. Son profesionales independientes. Modelan, trabajan en los medios y las productoras o en la música pop, y ahora también en los deportes, pero aman los productos de vanidad masculina.”

Puntos interesantes Así como se piensa que todo amanerado es homosexual, también existe la creencia que el matrimonio y la homosexualidad no se llevan. Otro error más.

El treinta por ciento de los homosexuales practicantes que piden ayuda, están casados. El problema no se resuelve con el matrimonio. Si tú que lees tienes tentaciones homosexuales o estás luchando con un estilo de vida homosexual, no te engañes ni creas que teniendo una novia se resuelven tus problemas. Mejor busca ayuda profesional o consejería con un pastor entrenado al respecto. Esto no se resuelve inmediatamente.

Es un proceso que comienza con aceptarlo, querer cambiar y buscar ayuda. Una de mis pacientes me decía: “Yo lo intenté muchas veces. Entendí que lo mejor era aceptarlo”. Cuando le pregunté que cómo lo había intentado vencer, me dijo que esforzándose ella sola porque no le gustaran las mujeres. Esto equivale a que yo diga que ya intenté muchas veces arreglar mi carro cuando no sé nada de mecánica, y que como no pude hacerlo, significa que no tiene remedio.

Ella entonces entendió que en verdad, el haberme buscado fue la primera vez que intentó arreglarlo. No sé porqué en asuntos psicológicos existe la idea de que todos pueden solos.

Everardo Martínez Macías

http://www.venser.org/

La Autoestima nace en la niñez

Tuve la oportunidad de visitar a una buena amiga al final de un día que para ella resultó muy complicado y lleno de trabajo. Fue a llevarle a su hija pequeña unos cuadernos al cuarto y se dio cuenta de que la niña había derramado una bebida sobre su cama. Es posible que en otro momento, esto hubiera sido sólo un pequeño incidente sin mayor importancia, pero ella perdió el control y comenzó a gritarle producto del estrés, con toda su ira. Le dijo cosas como: “¡Te dije que no comieras en tu cuarto!”, “¡eres una irresponsable”, “¡te lo advertí, pero no te importa lo que te diga!”, “¡apúrate y límpialo inmediatamente!”. Presa de su rabia, cansancio y frustración, maltrató a su hija y agravó más la situación.

Es muy común que en nuestras familias, se tenga la costumbre dañina y destructiva de hacerle comentarios agresivos e hirientes a nuestros hijos. Parece que creemos que así podremos motivarlos a cambiar o a corregir su comportamiento. Pero en realidad, lo que logramos con esto es bajarles la autoestima, quebrarles la seguridad y hacerles perder la confianza en nosotros.

Los niños que son víctimas constantes de insultos, amenazas y críticas, tendrán una estima cada vez más baja y por lo tanto enfrentarán una gran dificultad en el futuro, en sus trabajos y en sus relaciones con los demás, pues no sólo seguirán usando ese mismo mecanismo en la relación con sus seres queridos y en la educación de sus hijos, sino que también es posible que se sientan incapaces de ponerles un límite a las personas que intenten maltratarlos en algún momento, creando un círculo vicioso de maltrato, dolor y baja estima.

Nuestros hijos responden mejor a los actos, los gestos y a las palabras alentadoras y cariñosas, que al castigo excesivo o a los comentarios denigrantes y descalificadores, pues éstos acaban con su estima y les dejan heridas emocionales difíciles de sanar. El apoyo, el reconocimiento de sus logros y esfuerzos y la calificación constante los fortalece, los capacita para enfrentar la vida, y los hace sentir queridos e importantes. Si tienes hijos pequeños, todavía estás a tiempo de corregir tu comportamiento, para brindarle un trato más cariñoso y amable, consciente de lo importante que es y será para ellos.

Conductas para aprender:

Elige el mejor momento: hasta la crítica más constructiva y hecha de la forma más delicada, pero dicha en un mal momento, puede ser devastadora para tu hijo. Reclamarle delante de sus hermanos, de sus amigos o en público, es en extremo hiriente y puede afectarlo para toda la vida. Es preferible esperar que te sientas más sereno para llamarle la atención y evitar así herirlos profundamente.

Evita los comentarios irónicos: cuando se mezcla el elogio con la descalificación, los hijos se fijan más en lo negativo de nuestro comentario. Por ejemplo si tu hijo arregla su cuarto, no puedes entrar diciendo: “¡Qué maravilla, te felicito!, pero los juguetes van en su caja y la ropa en el clóset”, pues tu comentario se traduce en: lo hiciste bien, pero podrías haberlo hecho mejor.

No uses el sentido del humor: los dobles sentidos les crean confusión, pues los niños no entienden cuándo hablas en broma y cuándo lo haces en serio. Los apodos “cariñosos” o en broma como “mi gordito”, “flaquita...”, pueden traerles en el futuro consecuencias negativas, pues al crecer tendrán una opinión negativa de su aspecto, no se aceptarán y tendrán una baja estima.

Respeta sus sentimientos: no minimices los sentimientos de tus hijos para protegerlos. Si tu hijo se siente frustrado por no haber ganado un partido de fútbol, déjalo que viva y exprese su frustración. No lo contradigas tratando de ayudarlo a salir de ese estado, diciéndole que eso no tiene mayor importancia, que otra vez será. Mas bien escúchalo, dile que lo comprendes y acepta respetuosamente sus sentimientos, y pregúntale: “¿Cómo crees que puedas solucionarlo?”. Así ellos aprenderán a hacerle frente a sus sentimientos y a buscar su propia solución.

No lo etiquetes: Si le dices a tu hijo que será un fracasado, torpe, o distraído, siempre se verá y se sentirá de esa manera. Y si en el futuro logra cosas buenas, pensará que es debido a la suerte o a la casualidad, y si le salen mal, será porque es un fracasado. Vale la pena que refuerces sus capacidades y talentos y minimices sus limitaciones y debilidades, apoyándolo para que las supere con cariño y paciencia.

Cumple tus amenazas y promesas: el no cumplir con las amenazas o las promesas que les hicimos acaban con la confianza y el respeto que los hijos nos tengan. Te recuerdo que ellos dependen absolutamente de ti, y será tu trato y la atención que les brindes el medio a través del cual ellos reciban tu amor.

¡Suelta el pasado, deja de preocuparte por el futuro, vive el presente, la vida es maravillosa, todo va a estar bien!
Maytte

Para el ser más sublime: La mujer


Mujer-Noble-Humilde-Generosa
Despliegas tu talento, tu creatividad,
claras son tus ideas
como también son tu ojos
tu ansioso corazón
inquieto siempre está.

Mujer, segura de tus actos
Dios, te ha iluminado
para poder llegar,
sembrando, en cada mano
en pos de la cultura

Amor, Nuevas esperanzas,
con tu mirada buena
sonrisas y bondad.
Tus sueños son los nuestros
admiro tu entereza
mira desde tu ventana,
las flores te sonríen
porque están los poetas
abriendo puertas.

Mujer, amiga compañera
tus manos son palomas
invítame a volar
cantemos desde lo alto
un himno a la poesía
Por el aire versos-cantos-poemas se irán.

No basta

No basta, traerlos al mundo porque es obligatorio
Porque son las base del matrimonio
O porque te equivocaste en la cuenta,

No basta, con llevarlos a la escuela a que aprendan
Porque la vida cada vez es más dura
Ser lo que tu padre no pudo ser,

No basta, que de afecto tu le has dado muy poco
Todo por culpa del bendito trabajo
Y del tiempo,

No basta, porque cuando quiso hablar de un problema
Tu le dijiste niño será mañana, es muy tarde
Estoy cansado,

No basta, comprarle todo lo quiso comprarse
El auto nuevo antes de graduarse
Que viviera lo que tu no has vivido,

No basta, con creer ser un padre excelente
Porque eso es lo que dice la gente
A tus hijos nunca les falta nada,

No basta, porque cuando quiso hablarte de sexo
Se te subieron los colores al rostro
Y te fuiste,

No basta, porque de haber tenido un problema
Lo habría resuelto buscando en la esquina
Lo que había, lo que había,

No basta con comprarle curiosos objetos
No basta, cuando lo que necesita es afecto
Aprender a dar valor a las cosas
Porque tu no le serás eterno,

No basta, castigarlo por haber llegado tarde
Si no has caído ya tu chico es un hombre
Ahora más grande que tu,

Fuente: Franco De Vita (Canta-Autor)/Letra de canción homónima.

No tengo tiempo

¿Sabes hijo mío? Hasta hoy no tuve tiempo para jugar contigo. Encontré tiempo para todo, menos para verte crecer… Nunca jugué contigo. Siento que tu merodeas, pero ¿Sabes? Soy muy importante y no tengo tiempo… Soy importante para números… invitaciones sociales… una serie de compromisos ineludibles, y dejar todo eso… ¿Para sentarme en el suelo contigo?... No, no tengo tiempo.

Un día viniste hasta mí con el cuaderno de la escuela… ni te miré… seguí leyendo el diario, a fin de cuentas, los problemas internacionales son más serios que los de mi casa… nunca vi tu boletín, ni se quién es tu maestra… no se bien cual fue tu primera palabra…también tu me entiendes, no,no tengo tiempo.¿De que sirve saber las mínimas cosas de ti si tengo otras grandes cosas que saber?... ¡hombre cómo has crecido!... Ya superaste mi cintura…estás alto, no me había dado cuenta…es que por otra parte, no advierto casi nada, mi vida es una carrera y cuando tengo tiempo, prefiero pasarlo fuera, y si lo paso aquí, me pierdo enmudecido frente a la televisión, porque la televisión es importante y me informa mucho.

¿Sabes hijo mío?... la última vez que tuve tiempo para ti, fue una noche, nueve meses antes de que tu nacieras… ¡Hombre! Se que te quejas, se que sientes la falta de una palabra, de una pregunta mía, de que corramos, que de un puntapié en tu pelota… pero es que no tengo tiempo… se que sientes la falta de un abrazo y de la risa… de ir a pie a comprar caramelos, de caminar hasta el kiosco a comprar el Pato Donald,… ¿pero sabes cuanto tiempo hace que no voy a pie por la calle?... No tengo tiempo…  tu entiendes, soy un hombre importante, tengo que atender a mucha gente, dependo de ellas…

Hijo tu no sabes nada de negocios. En realidad soy un hombre sin tiempo. Yo se que te disgustas por las pocas veces que hablamos… es un monologo… solo yo hablo. Y casi siempre es discusión. ¡Quiero silencio!. ¡Quiero tranquilidad!. Y tu..-tu tienes la pésima costumbre de venir corriendo y echarte encima de uno. ¡Tienes la manía de saltar a los brazos de la gente ¡ Hijo no, no, no tengo tiempo para abrazarte. No tengo tiempo para hablar con niños así, sin ton ni son porque…¿Qué entiendes tu de computadoras, comunicación, cibernética, racionalismo, informática… como puedo detenerme a conversar contigo?..

¡Sabes hijo entonces!.. No tengo tiempo
Pero lo peor de todo…lo peor de todo es que si murieras ahora… ya en este instante, me quedaría con un peso en la conciencia, porque hasta hoy no encontré tiempo para jugar contigo, y en la otra vida seguramente... Dios, no tendrá tiempo de dejarme al menos... verte
Luis Gerardo Tovar/Poeta-Actor-Locutor(+)

El noviazgo


Un período pasajero pero vital para todo joven. Años en los que caen en el jardín de tu juventud muchos entusiasmos, proyectos, anhelos y sueños. Y como fruto de esas semillas surge la flor del amor. ¡Qué bonito!

Parece fácil cultivar esa flor, pero si contemplas hoy el inmenso jardín del mundo, de nuestra sociedad humana, encontrarás muchas flores marchitas, truncadas, muertas. ¡Qué lástima! Hablo de matrimonios separados y, a veces, rotos. Amores que han fracasado. ¿Por qué?

Aunque parezca extraño, el amor verdadero no es fácil. No valen unas palabras románticas y un puñado de promesas. Sé prudente, no construyas sobre tierra movediza, sobre sentimientos y emociones. Hoy sí, mañana no...

Durante el noviazgo te juegas tu propio futuro. No puedes tomarte las cosas a la ligera. Si te falla el amor, puedes arruinar tu vida. Y hay casos, desgraciadamente. Por eso, deberías tomar el noviazgo y todo lo que le concierne con cierta seriedad, como una escuela de amor -así lo ha escrito alguno- . Durante este tiempo te aconsejo que aprendas a amar, a dedicarte al otro u otra a costa de los mil y un sacrificios que esto comporte.

No te conformes con el amor barato. Ese amor es una estafa y tarde o temprano, te llevarás un gran chasco. Será difícil quitarte luego el mal sabor de boca y de alma. Experimentarás el vacío y la insatisfacción. Por favor, no cometas el error de reducir el amor al plano meramente físico. El amor es mucho más rico. Comprende sentimientos, emociones, inteligencia y voluntad. Un amor que abarca toda tu persona, no sólo tu cuerpo.

Si te quedas sólo con los sentimientos, te deseo una buena aventura, pues volarás como las hojas a merced del viento desde la cima de una preciosa montaña hasta el charco más sucio y frío.

Te doy algunos consejillos. Trata de conocer a quien amas. Este paso requiere tiempo. Si vas demasiado rápido te vas a estrellar. Cuando menos te lo esperes te chocarás con un árbol, con alguna sorpresa ingrata y a ver si sales ileso.

El segundo paso es para gigantes del amor. Para auténticos enamorados. Aceptarse y donarse al otro. No corras el riesgo de fundar tu amor, por ello, en la arena de los sentimientos y emociones. Pon en juego también tu inteligencia para conocer al otro y tu voluntad para donarte a él, pase lo que pase. Si construyes sobre arena, tu amor no resistirá ni un minúsculo y raquítico vientecillo, ni mucho menos, un huracán. ¿Y quién te dice que no vendrán?

No olvides que en esto te juegas tu felicidad. Que tu matrimonio no sea un sueño, una historia de amor entre el príncipe y la doncella más guapa del mundo. Pon los pies sobre la tierra no sea que te duela mucho la caída. Hay que conocer a fondo al otro para asegurar así la futura armonía, el éxito. Y un medio eficacísimo es el diálogo maduro.

La clave es vivir el noviazgo con los ojos puestos en el futuro, la familia, los hijos...

Autor: P. Clemente González
Fuente: Catholic.net

Formación Moral


Las etapas en el desarrollo de nuestros niños


La gran preocupación de los padres consiste en enseñar a sus hijos a saber diferenciar "lo que está bien" y discernir lo que está mal para así evitarlo. Ahora bien, para lograrlo muchas veces pensamos que con aconsejar o "dar el ejemplo" es suficiente para que asuman las normas o reglas impuestas en el ámbito social y familiar. El propósito de este artículo es informar al lector que el niño pasa por etapas en la formación de su desarrollo moral, de tal forma que es sumamente importante tener en cuenta la edad, las experiencias y oportunidades que haya tenido o vivido para poder así asumir conscientemente el cumplimiento de la responsabilidad.

Brevemente, explicaremos estas etapas propuesta por Jean Piaget, pionero en estos estudios y que consisten en: La Moralidad Heterónoma que comprende de los 2 a los 7 años, cuando el niño observa las normas como algo sagrado e inalterable, no toma en cuenta la intensidad de los actos, el respeto a la autoridad es unilateral y la falta a la misma conlleva un castigo severo. La segunda etapa es: La Moralidad Autónoma comprende de los 7 a 12 años y es cuando el niño comienza a concienciar la importancia de las normas como un elemento que permite la convivencia, manteniendo la equitatividad y la justicia, además de advertir la intencionalidad en los actos y poseer la capacidad de colocarse en el lugar de otros.

Todos estos procesos van acompañados del desarrollo intelectual, es decir que en la medida en que el niño avanza cronológicamente se espera que razone y analice lógicamente las circunstancias; a la par de esto, mensajes positivos en relación con los logros obtenidos y al desarrollo de las potencialidades, así como el mantenimiento de los acuerdos familiares en el ámbito familiar más la supervisión de las tareas otorgadas, contribuye positivamente también al desarrollo moral.

En la practica clínica se observa, con frecuencia, a jóvenes que aceptan responsabilidades, sencillamente por que entran a nuevas etapas instruccionales como la secundaria o la universidad pero aún no se están preparados cronológicamente ni y emocionalmente para ello y de allí los fracasos académicos, vocacionales y conductuales así como la presencia de sentimientos de inseguridad y baja autoestima que limitan su madurez. El origen de las dificultades mencionadas, generalmente surge a raíz de padres con estilos de crianza sobreprotectora, que generan en sus hijos conductas de dependencia, propio de hogares donde sus deseos son satisfechos con el mínimo esfuerzo, dando como resultado, que cuando son enfrentados a reglas y normas que deben asumir tienden a no cumplirlas.

En síntesis, ser responsables no es solo aprender viendo a los demás; es asumir una posición frente a la vida que solo se logra a través de la convivencia familiar con tolerancia y flexibilidad; de tal forma de permitirles atender sus deberes académicos, manteniendo un horario organizado diario, con un cumplimiento constante mas no rígido y con la supervisión de nuestra parte como padres. El diálogo abierto con opción a la expresión y respeto de sus opiniones les permitirá decidir la conveniencia o no de ejecutar ciertas acciones razonando sus consecuencias y cumpliendo acuerdos que le permitan una interrelación justa basada en una jerarquización de las necesidades, lo que influirá en su auto-confianza y seguridad para emprender el camino que él se espera.
Fuente: Fatima Nevado de Duarte (Psicólogo Clínico)

Paternidad responsable y responsabilidad educativa

La educación es el complemento natural de la procreación, algo que ésta reclama para su propio efecto, en virtud, justamente, de la necesidad que en él existe de ser ayudado y atendido en el proceso de su desarrollo. Así es realmente cómo la actividad educativa prolonga, de una manera natural, a la generación o procreación.


Estamos, por tanto, hablando de un auténtico nexo natural entre lo uno y lo otro, hasta tal punto que la educación no se limita a añadirse a la procreación como si sólo fuese respecto de ésta un perfeccionamiento o complemento puramente exterior y, por ello mismo, no exigido desde el ser de la prole en cuanto tal.


Tan íntima es, por el contrario, la unidad entre la educación y la procreación, que ésta tiende a prolongarse en la actividad educativa como en su propia forma de plenitud y merced a un impulso esencialmente idéntico en lo que es de la esencia de la paternidad propia del hombre.


De ahí la necesidad de sostener que los primeros responsables naturales de la actividad educativa son los progenitores. La responsabilidad natural de la educación tiene el sentido de una consecuencia natural de la responsabilidad propia de los padres.


Lógicamente se comprende bien que la ideología colectivista no tome como punto de partida, para su forma de interpretar la educación, ese íntimo nexo natural entre ésta y la procreación. Pero no hay forma, en cambio, de entender que se atente contra este nexo cuando la mentalidad de que se parte es la que afirma los derechos y los deberes que naturalmente se derivan de la responsable libertad del ser humano como algo anterior a cualquier derecho positivo.


No es legítimo hablar de una paternidad responsable si se prescinde en la teoría o en la práctica de la responsabilidad educativa que conlleva la procreación. Tal responsabilidad es un derecho en la misma medida en que es también un deber. Por ello mismo hay ya en su fundamento natural una objetiva exigencia de recabar y poner todas las condiciones que hacen posible cumplirlos con la más plena sinceridad en la intención.


La conciencia de la responsabilidad educativa que los padres tenemos —precisamente porque somos padres- no se puede escindir de la conciencia de nuestra libertad como personas humanas. Tal escisión, que pretende justificarse con las falsas razones de una actitud egoísta, no tiene nada que ver con la más noble acepción de todo auténtico y esencial liberalismo, porque éste precisamente es consecuencia con los más altos valores de la libertad si al mismo tiempo se enlaza con la responsabilidad indeclinable que nuestras libres decisiones nos confieren.


En consecuencia, tampoco puede admitirse, moralmente, una libre renuncia de los padres a su derecho y deber de elegir los educadores que les suplan en lo que no puedan realizar para la formación de sus hijos. Sin duda alguna, los padres tenemos que delegar toda una serie de aspectos de la realización de esa tarea. Pero lo que no podemos delegar es el derecho-deber de elegir las personas que en esos aspectos nos sustituyan. Pretender que ambas cosas son idénticas es salirse por la tangente de una inexcusable confusión, solamente posible cuando se empieza por no querer asumir la esencial responsabilidad educativa que va implícita en el sentido de toda paternidad.


También es claro que los padres podemos pedir consejo para la elección de los centros en que vayan a formarse nuestros hijos. Pero el consejo no quita la responsabilidad a quien lo pide, ni el pedirlo deja de ser un ejercicio de nuestro libre albedrío. Lo que se opone a ambas cosas es que el Estado intervenga con una suplantación de las atribuciones de los padres, pretendiendo tener más altos títulos que los que éstos poseen, o como haciéndoles un favor que en realidad tendrían que agradecerle.


Hay favores que no pueden admitirse. Seguramente, el desarrollo de esta idea nos llevaría muy lejos en la crítica del intervencionismo del Estado. Sin embargo, aquí hemos de limitarnos a rechazar la idea del presunto favor que los gobernantes nos harían al descargarnos de una de las dimensiones integradas en la responsabilidad educativa que como padres tenemos. No queremos ese favor. Y no lo queremos, sencillamente porque estamos dispuestos a asumir las cargas y los derechos naturales, fundamentalmente intransferibles, de una paternidad que se prolonga en la noble tarea de la educación de nuestros hijos.

De: Javier Úbeda Ibáñez (conoZe.com)
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Los niños: La garantía del futuro

La atención que se le preste al niño en todo su proceso de desarrollo mental y físico, nunca es lo suficiente, ya que ellos son la garantía de la supervivencia de nuestra cultura. Es en ellos, a través del milagro de la vida y de capacidad de consciencia, a quienes se transmite y delega el patrimonio de la historia.
Los niños que se entrenen por estos métodos y otros que hayan de venir, sentirán con mayor evidencia que en nuestra propia generación hay la necesidad de respetar una moral biológica y de ejercer la libertad dentro de los parámetros que impone la vivencia de los correctos valores. Sabrán que el futuro es voluntario y que al reforzar las estructuras vírgenes de la consciencia, podrán conquistar la auténtica libertad de la existencia.
Según los médicos, entrenados para combatir las enfermedades, es más fácil y aparentemente rentable, administrar un tranquilizante, ansiolítico o miorelajante, ante los cada vez más comunes estados de nerviosismo, ansiedad y tensión de tantos niños normales, que esforzarse en educar en edades tempranas las propias capacidades de autotranquilización, autocontrol emocional y autorelajación física, máxime si se tiene en cuenta que la gran receptividad del niño en razón de sus características neuropsíquicas, le predisponen a una gran capacidad de aprendizaje, a comprender mejor las situaciones vivenciales más que los conceptos verbalizados y a la necesidad, por su inmadurez, de recibir estímulos específicos con los que pueda desarrollar las capacidades antes mencionadas y otras muchas facilidades con este método, como las de autoconcepto, autoseguridad, autosociego, memorización, atención, concentración, integración del esquema corporal, ajuste de los procesos de socialización, etc., capacidades que progresivamente van madurando gracias a la toma de consciencia más imparcializada de la información proveniente de su mundo interior y exterior, de las que emanarán profundos sentimientos de uno mismo, permitiendo, al margen de las causas que originaron la perturbación o la inmadurez evolutiva que se padezca, favorecer un progresivo refuerzo de la personalidad; que no es otra cosa que la primera meta que se persigue.
Siendo la terapéutica una faceta muy importante, lo es mucho más sin duda la dimensión preventiva y educacional que se busca y consigue con el Entrenamiento de Consciencia. El reconocido científico español Miguel Guirao, dice lo siguiente refiriéndose a la educación de los niños:
"El refuerzo del positivo (corporal y espiritual) es importante para su esquema corporal que es tanto como decir estructuración mental. Siempre tiene el hombre capacidad para incrementar su mente de valores pero la niñez es un período especialmente trascendente que justifica la razón de la aplicación de las técnicas de entrenamiento de la personalidad a los niños.
Cuando el niño está construyendo su esquema corporal o mental, cuando todavía su cuerpo está lleno de vigor y su mente de confianza e ilusión, hay materia prima a flor de su corporalidad para hacerle sentir su cuerpo, conocerlo y hacerlo su amigo.
Con el entrenamiento, su mente estimula sus neuronas que es como llenarlas de "estrellas" que van a iluminar su camino. Desde joven sabrá refugiarse en la armonía de su cuerpo y huir, a ratos, de la desarmonía exterior, o sabrá buscar desde él la paz de la naturaleza para identificarse con ella.
Hay que robustecer su esquema corporal ayudándole, además, a continuar ese importante compromiso que no acaba ni con la ancianidad, etapa esta que también cubre la metodología de Entrenamiento de Consciencia adoptando técnicas de apoyo al anciano en los problemas propios de la edad"
De Javier Gómez (Aprenda a vivir y Enseñe a vivir)

Vacunas anti-divorcio

¿Que puede provocar crisis en un matrimonio?
1.- Expectativas exageradas:
Esperamos demasiado del otro y nos creamos falsas expectativas sobre lo que es o lo que hace, pidiendo cosas complicadas que bastarían para hacer huir a todos nuestros amigos si nos mostráramos con ellos tan exigentes como lo hacemos con nuestra pareja.

2.- Falta de Comunicación:
A veces se detiene el diálogo por miedo a herir o a ser heridos. Antes o después todos los esposos(as) se preguntan: «No sé si me querría igual si tuviera el valor de decirle abiertamente lo que pienso o siento dentro».

3.- Deseo de cambiar al otro:
La mayor parte de los matrimonios empiezan a hacerlo casi al momento de casarse y se empeñan en modelar o cambiar a su pareja. Y se discute por culpa de las mismas características o cualidades que nos habían hecho escoger a la pareja.

4.- El nacimiento del primer niño:
A menudo el primer peligro verdadero para la paz del matrimonio llega con el primer hijo, donde alguno de los dos, pone en el niño todo su interés, ignorando al otro. ¿Podrán entender los padres que la paternidad o la maternidad se pueden transmitir mientras la unidad matrimonial continúe? ¿A darse cuenta de que sólo podrán garantizar a su niño amor, seguridad, aceptación y calor humano si siguen creciendo en su amor entre marido y mujer? El peligro lo corre sobre todo la mujer, con el riesgo de convertirse exclusivamente en madre. Por su parte, el padre podría pensar más en cómo aumentar los ingresos mensuales que en cultivar la relación de pareja.

5.- Cuando faltan las pequeñas muestras de amor:
Descuidar las pequeñas atenciones cotidianas una vez casados, cosas que durante el noviazgo eran la regla: detalles, palabras dulces, muestras concretas de afecto, mimos, caricias, etc.

6.- Cuando no se tiene tiempo para estar juntos:
Se entra en crisis porque no tienen tiempo para estar juntos, para mirarse a la cara, para hablarse, para salir juntos solos. Nada podrá sustituir nunca el tiempo de estar juntos. Ni el dinero, ni los nuevos electrodomésticos, ni las joyas, ni las pieles, ni una casa más bonita, ni una cuenta bancaria más abultada, etc. podrán sustituir el tiempo pasado juntos escuchándose, amándose, compartiendo, etc..

7.- Pretensiones:
Pretender que si uno ama de verdad, tendría que saber lo que el otro necesita. Es lo que llamamos «pretensiones de telepatía». Por lo que quizá sea más útil declarar nuestros deseos de manera abierta y exacta. Quien te ama de veras tiene derecho a que le informes exactamente que deseas. Otra idea: es un error pensar que pedir disculpas lo borra todo. Porque las disculpa son palabras. Mientras que son más importantes las acciones correctivas.

8.- El Dinero:
Como el pago para la casa, el presupuesto para la comida, diversiones y gastos que agobian y las finanzas, lamentablemente representan hoy en día un porcentaje importante por el cual muchos matrimonios terminan.

Sintomatología de que el virus del divorcio esta cerca:

Sensación de que el amor va y viene, con días en que uno siente que ama a su pareja, y otros días en que uno está seguro.

Tener dudas serias, en el sentido de que nos preguntamos si no valdrá la pena volver a empezar con otra persona, y entonces miramos alrededor y vemos gente feliz y sentimos poco a poco el deseo de otro compañero. (Conocemos en el trabajo o en otro lugar a alguien que tiene nuestros problemas y nos sale espontáneo hablar con esa persona, y en un santiamén nos arrojamos uno en brazos del otro.)

Dificultad creciente de comunicar o peor, no hablar nada durante varios días.Sensación de que es el otro quien pone en crisis el matrimonio, no nosotros.

Nos limitamos a existir uno junto al otro, aplastado cada uno por una enorme soledad que nos lleva a la idea de la incompatibilidad y de que no vale la pena hacer nada para superar esa crisis: «¡Somos incompatibles, y punto» Y cada cual empieza a ir por su cuenta, comunicando poco, nos vamos a nuestro rincón a cultivar nuestras aficiones, lecturas, juegos con amigos, etc.

Los problemas sexuales: el marido se lamenta de que la mujer es frígida; ésta replica que no se siente amada, al no despertar deseo en el, etc. (Es conveniente decir que la esperanza es lo último que se muere, incluso en las parejas).
Aquí comienza la infidelidad, que hoy está tan de moda.
Aquí inicia la muerte del matrimonio, y el divorcio se convierte en la solución para todo. Y por ironías de la vida, casi siempre la nueva pareja tiene las mismas características que la antigua, de la que nos acabamos de separar; y todo vuelve a empezar otra vez.
Muchas veces las segundas nupcias funcionan, pero podemos asegúrales que es porque nos hemos puesto a trabajar en nosotros mismos y hemos puesto en el nuevo matrimonio la comprensión que debíamos haber puesto en el primero.

Recomendaciones para Triunfar en el Matrimonio
¿Qué podemos hacer al respecto?
Todos nos casamos por las mismas razones. ¡Soñamos construir una vida juntos, una carrera brillante y mimar hijos, para pasar el resto de nuestras vidas con la persona que hizo que nos sintiéramos en las nubes! Sin embargo, esos sueños suelen desvanecerse bajo el peso de miles de presiones diarias. Quisiéramos compartir con ustedes las diez recomendaciones para ayudar a hacer crecer ese sentimiento amoroso con su pareja.
Si aun no te has casado, pero tienes un compromiso o te divorciaste, igual puede sacar mucho provecho de leer estas recomendaciones.
ALGUNAS SUGERENCIAS …
¿Hagánse las siguientes preguntas?
¿En cuáles de estas diez recomendaciones ha usted "invertido tiempo, dinero o esfuerzo" en su matrimonio?
¿Cuáles de ellas le gustaría mejorar, y cuáles está dispuesto a desarrollar inmediatamente?¿Cuándo va a comenzar a aplicarlas?
¿Puede hacerlo desde hoy?
En Conclusión
El matrimonio es el máximo potencial de la relación humana.
La Biblia dice que "dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24).
En otras palabras, de alguna forma tiene lugar una "unión" mística en la que nos convertimos misteriosamente en "una sola carne" ante Dios.
Ninguna otra relación humana puede acercarse a esta.
Cuando haya terminado la fiesta y el papel crepé esté cayéndose y los sombreros de fiesta estén tirados por el piso, los hijos hayan crecido y se han marchado, y todos sus amigos se hayan jubilado o mudado, habrá sólo dos mecedoras una al lado de la otra.
Asegúrense de "invertir" el uno en el otro hoy para que puedan disfrutar plenamente esos tiempos especiales juntos y para siempre.
¿En cuál de estas áreas, le gustaría "invertir" en su matrimonio en los próximos días?
Recuerde un niño no se vacuna por que este enfermo, se vacuna para que no se vaya a enfermar.
Vacúnese su familia puede ser la próxima víctima del divorcio

Desde los ojos del padre

Cuando la pareja decide transitar el camino que la conduce a dejar de ser dos para ser tres, que en realidad está haciendo es avanzar sobre uno de los pilares fundamentales de la sociedad: la familia. En este proyecto cada uno de los integrantes de la pareja deposita muchos sueños e ilusiones, que son acompañados por la historia personal de cada uno de los involucrados, marca indeleble de la vida humana.

Es difícil explicar todos los pequeños cambios que se producen en la mujer a partir de ese momento. Los factores físicos se complementan con los psicológicos. El crecimiento de la barriga generalmente va acompañado con un crecimiento como persona. El hombre y la mujer comparten muchas cosas durante el embarazo. Se crea un nuevo vínculo en la pareja, que se desarrolla con una nueva fortaleza.


Describir lo que se siente al ser padre no es sencillo. Quizás primero habría que definir cuando se comienza a ser padre. Algunos dicen que se es padre desde el nacimiento, otros creen que ese título se gana a partir de la concepción.


Por experiencia puedo asegurar que se comienza a ser padre de a poco, con cada una de las pequeñas cosas que hacen que el hombre empiece a tomar conciencia del gran cambio que tendrá su vida. Pueden surgir algunos temores o inseguridades que se van resolviendo en el camino.


Cada hombre es un mundo en si mismo y vive de forma diferente el proceso del embarazo. Algunos sobreprotegen, otros se alejan. Sin dudas el denominador común es que todos pasamos por momentos de mucha ansiedad. Seguramente la mejor forma de ayudar a la embarazada es siendo compañero y estando listo para cuando sea necesario. La clave es el equilibrio, teniendo en cuenta que la mujer se encuentra en un momento de sensibilidad especial por sus cambios corporales y todo el nuevo mundo que se presenta.


Acariciar y escuchar la barriga se transforma en un hábito más que placentero. Sentir como se mueve en su mundo es un acercamiento revelador. Día a día se empiezan a definir mejor las partes: se puede sentir la cabecita, los piecitos, la espalda y muchas cosas más. En el momento que se confirma el sexo de la criatura, una electricidad especial recorre a los padres. Es una emoción similar a conocer un secreto bien guardado. Conocerlo a través de las ecografías, ver sus movimientos, escuchar su corazoncito latir a galope firme, pinta una sonrisa de oreja a oreja en los futuros papás.

El embarazo es un período hermoso, que en realidad dura poco tiempo, porque nueve meses no es mucho teniendo en cuenta la extensión de una vida. En los días previos al nacimiento la ansiedad supera a los nervios y uno espera que todo llegue rápido y salga bien. Nada más que eso. Nada menos que eso.


Familiares, amigos y conocidos preguntan cuanto falta. Los futuros papis comienzan a organizar el lugar que ocupará el nuevo integrante de la familia. La elección de la cuna, el cochecito, los pañales, la ropita, los regalos y algunas herencias comienzan a llegar a la casa. Todas esas cosas suben los niveles de ansiedad, el que hay que aprender a controlar.


La futura mamá teje sus mejores prendas para el pequeño que está por venir. Elige los colores y los modelos donde deposita sus sueños.


Se repasan los papeles, las cosas que hay que tener listas. Aunque a la hora de las contracciones siempre puede surgir algún imprevisto. Y cuando llega el momento es una montaña rusa con los carritos andando a toda velocidad.


A través de las contracciones uno entiende el dolor del otro, sobre todo cuando se hacen más intensas. Yo aún siento las manos de mi mujer apretando las mías y creo que esa sensación no lo voy a olvidar jamás. La contención de parte del hombre es fundamental en ese momento. Hay que saber encontrar el punto justo para acompañar sin molestar y dejar que la naturaleza haga lo suyo. Desde la perspectiva masculina sorprende la fortaleza y entereza en la mujer. Realmente provoca admiración semejante acto de entrega total. Es la conjunción perfecta del cuerpo y el alma en un solo lugar.


Cuando se ve salir al bebé, escuchar el llanto es el primer indicador de que todo va bien. Ver la cara de quienes están asistiendo el parto es la confirmación de que el bebé está sano y salvo.


Rápidamente la madre lo toma entre sus brazos, y cuando el pequeño logra vencer la timidez y abre los ojos por primera vez, se produce el contacto visual. Amor a primera vista entre los dos, aunque dicen que ese par de ojos tímidos aún no distinguen nada, de seguro que el bebé sabe bien con quien está.


Lo que viene después se ve borroso por las lágrimas. Si alguno tiene la fortuna de poder verlo en video podrá tener una hermosa repetición del mejor gol. Para el padre es una sensación especial poder tenerlo en brazos por primera vez. Se puede sentir la suavidad y la fragilidad de ese pequeño ser. Los llantos no lastiman, ni cansan, en ese instante todo parece mágico.
Si uno presta atención podrá percibir los latidos del corazón y la respiración de la criatura, cuando la aceleración de padre e hijo se hacen una. Con la punta de los dedos se acaricia con cuidado la carita arrugadita y suavecita del bebé, para saber que es real y que ya está acá.

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, aunque yo creo más en el lenguaje escrito, ni un millón de palabras ni las imágenes en alta definición pueden igualar una emoción así.